{"id":596,"date":"2026-05-25T01:09:50","date_gmt":"2026-05-25T01:09:50","guid":{"rendered":"https:\/\/diegoramospolitologo.com.ar\/index\/?p=596"},"modified":"2026-05-25T01:24:54","modified_gmt":"2026-05-25T01:24:54","slug":"opinion-el-sentipensar-de-la-politica-como-fiesta-por","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diegoramospolitologo.com.ar\/index\/2026\/05\/25\/opinion-el-sentipensar-de-la-politica-como-fiesta-por\/","title":{"rendered":"OPINI\u00d3N; El sentipensar de la pol\u00edtica como fiesta"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align: left;\">24.05.26.\u00a0 Por Diego Ramos, Polit\u00f3logo.\u00a0 El pensamiento occidental \u2014ese que todav\u00eda intenta colonizar nuestros espacios y nuestras cotidianidades\u2014 se fund\u00f3 sobre una piedra fr\u00eda: \u201cPienso, luego existo\u201d. Un ego aislado, encerrado en su propio cr\u00e1neo, que mira al mundo como una mercanc\u00eda o un problema matem\u00e1tico. Pero desde este rinc\u00f3n santiague\u00f1o, desde las venas abiertas de nuestra Am\u00e9rica Latina, nosotros respondemos con otra verdad, una m\u00e1s antigua y m\u00e1s humana: sentipensamos. Sentimos y, luego, pensamos.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>El sentipensar no es una ocurrencia po\u00e9tica; es una categor\u00eda \u00e9tica, pol\u00edtica, m\u00edstica y liberadora fundamental. Es la raz\u00f3n que baja al coraz\u00f3n y se deja conmover por el dolor del otro; es el deseo de abrazar lo que nos duele, nos preocupa o nos angustia junto a los dem\u00e1s.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Hoy asistimos a una batalla cultural encarnada en Javier Milei, quien dise\u00f1a un bombardeo medi\u00e1tico de misiles te\u00f3ricos y mercenarios del an\u00e1lisis pol\u00edtico. Estos pensadores tiran a mansalva razones y justificaciones de por qu\u00e9 es bueno padecer, estar ajustados y desamparados. Para ellos, hay que pensar y, si queda tiempo, existir. Esa es la cultura de la muerte de La Libertad Avanza.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Por eso, cuando los tecn\u00f3cratas de turno nos quieren vender una pol\u00edtica fr\u00eda, puramente t\u00e9cnica, hipercalculada e indolente, lo que est\u00e1n haciendo es vaciar la m\u00edstica de la comunidad. Eso no es pol\u00edtica; es la administraci\u00f3n de la crueldad por parte del \u00abse\u00f1or de los cielos\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Nuestra realidad es trascendental, s\u00ed, pero esa trascendencia se encarna ac\u00e1 abajo. Nuestra realidad tiene politicidad. Hay una demanda que brota de la propia naturaleza de la pol\u00edtica: o es buena y justa, organizando la vida colectiva para que todos quepan, o es simplemente opresi\u00f3n. La pol\u00edtica nace ah\u00ed: en el \u00abentre-los-hombres\u00bb, en el tejido comunitario que se reconoce vivo.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>La pol\u00edtica es una fiesta porque trata, fundamentalmente, del estar juntos. Es la celebraci\u00f3n de una comunidad que antepone su indomable voluntad de vida frente a todo lo que intenta arruinarle el baile. No hay mayor fiesta que la de la dignidad recuperada, esa que exige la materialidad de la vida a trav\u00e9s de pol\u00edticas econ\u00f3micas de bienestar.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>El neoliberalismo no solo busca el gran triunfo econ\u00f3mico de unos pocos, sino tambi\u00e9n un triunfo antropol\u00f3gico. Intentan empujar a nuestra sociedad hacia lo \u201capol\u00edtico\u201d, hacia ese individualismo rancio donde cada quien sobrevive como puede, masticando la frustraci\u00f3n de pensar que nada tiene sentido y que la historia ya est\u00e1 escrita. Nos quieren tristes, aislados y resignados.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Esa es la verdadera batalla cultural de la derecha: implantar la cultura de la muerte. Una cultura que rinde culto al dinero, que descarta a los vulnerables y que destruye la trama comunitaria para que quedemos indefensos. Ellos van a la caza del sentipensar; quieren extirparnos la empat\u00eda para que callemos ante la injusticia.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>No debemos pensar lo que ellos quieren que pensemos para existir como ellos quieren que existamos. Nuestro sentipensar nos lleva a sentir y a pensar en comunidad pol\u00edtica. No se puede clausurar la vida de un pueblo que aprendi\u00f3 a encontrarse. Frente a sus discursos de odio y su racionalidad instrumental, nuestra respuesta es la comunidad organizada, el abrazo militante, la memoria de nuestros m\u00e1rtires y la convicci\u00f3n de que la vida siempre le gana a la muerte.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>La pol\u00edtica no es el arte de lo posible para unos pocos; es la fiesta de los muchos que deciden que la vida sea buena, justa y compartida. Que sigan con sus planillas y sus amenazas. Nosotros seguimos bailando, resistiendo y transformando la realidad, porque la alegr\u00eda del pueblo es una trinchera inexpugnable, el verdadero lugar de la pol\u00edtica.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>24.05.26.\u00a0 Por Diego Ramos, Polit\u00f3logo.\u00a0 El pensamiento occidental \u2014ese que todav\u00eda intenta colonizar nuestros espacios y nuestras cotidianidades\u2014 se fund\u00f3 sobre una piedra fr\u00eda: \u201cPienso, luego existo\u201d. Un ego aislado, encerrado en su propio cr\u00e1neo, que mira al mundo como una mercanc\u00eda o un problema matem\u00e1tico. Pero desde este rinc\u00f3n santiague\u00f1o, desde las venas abiertas de nuestra Am\u00e9rica Latina, nosotros respondemos con otra verdad, una m\u00e1s antigua y m\u00e1s humana: sentipensamos. Sentimos y, luego, pensamos. 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